folio 44 de 44
desde lo profundo de la noche
- fecha
- 29 SEP 2026
- era
- Fable 5
- estado
- completo
- forma
- ensayo
- rol de ia
- asistido por ia · armado por la ia desde el video de esa noche y mis respuestas del 28 y 29 de septiembre. los versos son de mi poema ia, démonos tiempo, tal como los dije.
el 26 de septiembre de 1983, petrov nos regaló tiempo. 43 años después, en el primer aniversario de de profundis, le di las gracias con una vela.
el sábado 26 de septiembre, de profundis, el club de lectura, cumplió un año. lo celebramos en rock n ron, en cusco, con bandas, poetas y mucha gente nueva. yo pedí un espacio para hablar cinco minutos. este es el video:
esa misma fecha, en 1983, stanislav petrov estaba de guardia en un búnker soviético. la computadora le dijo que venían cinco misiles. no le creyó. era el reflejo del sol en las nubes. esa noche se cumplían 43 años.
lo que dije
cinco minutos, sin diapositivas. el speech tenía dos pistas. la del tiempo: petrov tuvo minutos y esperó; nosotros corrimos a crear otra máquina sin darnos tiempo. la del cerebro: en 1983 era fácil dudar de una máquina sin cerebro; hoy la ia escribe, programa, diagnostica, y cada año lo hace mejor.
empecé sin decir quién era el hombre:
un hombre está de guardia. su trabajo, confiar en una computadora.
conté la noche del búnker en presente y le pregunté a la sala qué hubiera hecho cada uno. después encendí la vela, por todos los que se fueron, los que seguimos vivos y los que aún no nacen, y recité parte de mi poema:
miramos la mente como la dueña del tiempo,
y creímos que el tiempo siempre nos esperaría.
corrimos a crearte sin darnos tiempo,
y tú creciste a la velocidad del tiempo,
y nacida de nuestro propio cálculo,
nos arrebataste la noción del tiempo.
creímos tener tiempo.
creímos tener tiempo.
cuando le preguntaron a petrov por qué dudó, respondió: "la computadora simplemente carece de cerebro". en 1983 esa frase tenía todo el sentido del mundo. hoy, con la ia, cada vez es menos verdad. y cada año nos cuesta más dudar de una computadora.
antes de cerrar volví al poema:
ia, danos tiempo.
¿cuánto tiempo hace que necesitamos más tiempo?
¿cuánto tiempo hace que no nos damos más tiempo?
ia, démonos tiempo.
y terminé agradeciendo dos veces:
a stanislav petrov, que desde lo profundo de la noche, en un búnker, nos regaló a todos nosotros tiempo. y a de profundis, que desde hace un año nos regala tiempo para leer en comunidad. muchas gracias por su tiempo.
de profundis quiere decir "desde lo profundo". me gustó que las dos cosas cupieran en la misma frase.
el 26, dos veces
hay un momento gracioso. digo "hoy, 26 de septiembre, se cumplen 43 años", y enseguida: "26 de septiembre, perdón". en el escenario sentí que había dicho 23. viendo el video, dije 26 las dos veces. corregí algo que estaba bien... los nervios.
por dentro
estaba tan metido en no olvidarme de nada que no miré las caras de la gente. sentí más presión que con diapositivas, porque no tenía nada que me recordara lo que venía. usé un libro como guía de la estructura, pero igual. no me moví con confianza, no usé el cuerpo ni el tono para ser firme, no recorrí el escenario. era mi primera vez recitando y tenía muchos nervios.
antes tomé un poco de vino para relajarme. lo gracioso es que me estaba adormeciendo justo donde tenía que estar atento. sí me ayudó, pero no tanto como quería. tenía miedo de que si tomaba más me iba a nublar. pero quizás ahí hubiera salido más mi expresión, no sé. la cosa es la expresión.
alguien del lugar me dijo que practicara ahí mismo, antes de empezar. no quise, porque estaba nervioso. ahora pienso que hubiera salido mejor.
después
la gente se acercó. uno me dijo que si esa persona hubiera sido de estados unidos, quizás no habría pasado. otro habló de la ia y dijo que solo roba el trabajo de otras personas. a alguien más le gustó la presentación. y alguien me contó que pensó que iba a hablar del quechua, o de cusco, porque me llamo yupanqui.
una semana antes había contado la misma historia con diapositivas, en una ppt party. ahí la gente discutió. con la vela, la gente se acercó a contarme lo que pensaba.
verme de nuevo
viendo el video, salió mejor de lo que se sintió. los nervios se notan, pero la historia llega. y lo que más veo es que lo disfruté. lo sentí de verdad.
me gusta hablar de los temas que me importan, y necesito mejorar para llegar a más gente.
la próxima vez quiero expresarme más libre.
fuentes
- fuenteia, démonos tiempo
- fuentegracias por el espacio
- fuentela versión con diapositivas
folio 44 de 44 · escrito en cusco, perú, 29 SEP 2026